Leo de refilón, como casi siempre en estos días de ajetreo laboral y vital, que en las últimas horas se han producido diversos intentos de saqueo en el Museo Nacional Egipcio. Aún no he encontrado el momento para adentrarme en esta noticia, aunque estoy deseando conocer más acerca de lo ocurrido, y, mientras lo hago, pienso en los múltiples acontecimientos que pasan por mi vida de puntillas, dando el relevo a otros sin que ni unos ni otros hayan podido contar con la atención requerida por mi parte para su análisis o para mi reacción.
No creo que sea sano ni constructivo que el tiempo, su escasez o mala distribución, nos nuble la vista y el interlecto.
Desde estas líneas pretendo revelarme contra el azar que ha puesto en mis manos todas las vías posibles para conocer y aprehender y coloca ante mí innumerables obstáculos para dificultarme priorizar lo verdaderamente importante.
Dicho esto, trataré de que este blog sea mi acicate contra la pasividad, el inmovilismo y la impermeabilidad.
Y en el primer tintineo de las monedas de lucidez que espero poder llegar a atesorar, me comprometo a divulgar conocimiento y, en la medida de mis posibilidades, a generarlo.
Espero que mis palabras sean dignas de ser compartidas. Gracias por leerme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario